El juguete de mi vida
Un yo-yo que sube y baja, sube y baja, ... conforme pasa el tiempo se hace más pesado y es más difícil volver a hacerlo subir, hasta que llega un momento en que tu mano ya no responde y debes descansar. Durante unos minutos el yo-yo está apartado, olvidado, pero recuerdas que está ahí y debes volver a intentar hacerlo subir... y así siempre...¡Cómo desearía jugar con un avión! Siempre volando y planeando...
Acho aaaaaaaaaaaaaachoo!!
ResponderEliminarTambién tú en este mundillo??? Maaaadremia, mucho había tardado en descubrirte por aquí!!
Pero un placer, un placer sin duda :)
Ten cuidado. A los sueños les pasa como a los aviones. Si no los mantienes, si no los cuidas, acaban estrellándose.
ResponderEliminar