viernes, 17 de febrero de 2012

¿Acertijo? La vida

El día me absorbe, las horas me apresan, los minutos me ahogan. Pero el tiempo...el tiempo se me escapa.

viernes, 3 de febrero de 2012

Esta noche he soñado que soñando podría ser algo más que una soñadora.

sábado, 21 de enero de 2012

Perdida

Me observa de reojo, como si le diese miedo mirarme, reconocerme. Saca valor desde algún lugar de sí misma, se acerca y me toca la cara con su dedo índice, como si probase algo..."¿eres real?" Se asombra de su descubrimiento; creo que deseaba que no fuera así. Sus ojos me miran profundamente, escudriñándome, intentando buscar un atisbo de lo que fui, de lo que deseaba que yo fuese. 
Creo que ya no le gusto, lo leo en las arrugas que se han creado en su frente, en sus ojos lagrimosos..."has cambiado".
Quiero que vuelva, que no se marche, pero ¿cómo decírselo? está muy lejos...al otro lado del espejo.

domingo, 8 de enero de 2012

Punto de inflexión

Me he encontrado hoy entre vapores de ilusiones, de realidades propias. ¡Qué feliz mientras las creía ciertas! 

martes, 1 de noviembre de 2011

Muy poco que pensar y cuánto pensado.
Cuánto por decir y muy poco dicho.
Sólo quiero no pensar para sólo sentir.
Sentir lo que hay, no más,
no lo que nunca hubo o hubiera podido haber.
Sentir que sólo YO puedo decidir qué pensar y qué decir.
Para así, poder ser libre ¡al fin!
Libre de mis propios pensamientos.

viernes, 14 de octubre de 2011

Como un caracolillo que se arrastra por el suelo. Cuando siente miedo se esconde en su caparazón, pero dentro está todo oscuro y se agobia.
Cuando siente que el sol le roza, saca la cabeza sonriente y mira directamente a la luz. Le encanta disfrutar del sol, pero tan acostumbrado a la oscuridad, teme que aquél pueda llegar a hacerle daño.
Lo que más teme de todo este caracolillo es acostumbrarse al sol, ser feliz sintiendo su calor, porque siempre llegan nubes que lo tapan. Hay nubes que enseguida pasan de largo, pero esto, el caracolillo no puede entenderlo; y temiendo perder al sol vuelve a esconderse en su caparazón.